Si algo bueno ha dejado la crisis en el sector de la construcción ha sido la implementación de la metodología BIM. El sector se sumerge a repensar el modelo productivo de la construcción: hay que caminar hacia un modelo mucho más competitivo y reducir costes. Y es ahí donde entra BIM, en la búsqueda de la innovación y tecnologías colaborativas en la construcción.

Hasta finales del 2007, el CAD permitia ganar tiempo en la elaboración de los proyectos, pero la aplicación no supo adaptarse a las necesidades actuales, debido a sus limitaciones en al visualicación parcial del proyecto o la implicación de un proceso más laborioso. Cualquier cambio o improvisto que surja en el diseño inicial o ejecución del proyecto,  hay que reproducirlo manualmente en cada parte. Y todo ello conduce a un mayor gasto e incremento del presupuesto.

El BIM nace para evitar las demoras en los cambios. Es más que un modelo digital 3D, es un modelo del edificio basado en datos y la colaboración de todos los agentes. Se trata de un proceso de representación a través del cual se pueden visualizar todas las fases de proyecto y construcción a partir de diversas dimensiones. Como resultado, optimizamos el proyecto, consiguiendo una mejor comunicación, colaboración y simulación.

La construcción mediante la metodología BIM  permiten ahorrar hasta un 33% en el gasto de mantenimiento de edificios

Así, como herramienta colaborativa, la aplicación del BIM en el diseño de un proyecto de edificación permite ahorrar hasta un 33% en el gasto de mantenimiento de edificios a lo largo de la vida de estos, reducir un 40% en los riesgos generales e incrementar la calidad general de los proyectos en más de un 50%.

¿Cómo se consigue ahorrar costes, mejorar la productividad y conseguir que los proyectos de edificación se lleven a cabo de manera sostenible? Cualquier cambio sobre el diseño original se actualiza directamente en todo el proyecto, pues éste tiene incorporados todos los datos en todos los elementos constructivos: tiempo de ejecución, durabilidad, sostenibilidad y coste económico. Antes del BIM, se trabajaba con documentos diferentes y en momentos diferentes.

En Onilsa, gracias al BIM, podemos trabajar a partir de una base de datos central y en tiempo real, un sistema que nos permite controlar todos los detalles del ciclo vital completo del edificio y, lo más importante, prevenir errores antes de saltar de lo virtual a lo real.

Con la entrega física el proyecto de edificación industrial, entregamos también un único modelo en 3D, que será la referencia en el futuro tanto para el mantenimiento del edificio como posibles modificaciones o ampliaciones. No se tendrá que volver a invertir en el diseño de un plano del edificio. Sólo necesitaremos incorporar los cambios en los datos de nuestro archivo BIM.
En nuestro blog encontrarás casos prácticos de cómo la aplicación del BIM nos ha permitido superar conflictos y entregar los proyectos según los términos y tiempos previstos. En la ampliación de la nave industrial para Danosa, el diseño del proyecto en BIM fue fundamental para … . Onilsa afrontó con éxito el reto de un sistema de climatización exigente para la nave logística de Alloga también gracias a nuestra apuesta por la innovación y la experiencia colaborativa de nuestro equipo.

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