La iluminación de un almacén logístico debe planificarse teniendo en cuenta mucho más que la superficie total del edificio. La distribución interior, la altura, la disposición de las estanterías, las tareas que se realizan en cada zona y los horarios de funcionamiento condicionan las necesidades lumínicas y, por tanto, el diseño de la instalación.
Una iluminación adecuada contribuye a mantener unas buenas condiciones de visibilidad y seguridad durante la actividad diaria, pero también influye en el consumo energético del almacén. En instalaciones de grandes dimensiones o con periodos de funcionamiento prolongados, elegir correctamente las luminarias y controlar cuándo y dónde se utilizan puede marcar una diferencia importante en la eficiencia de la instalación.
Por ello, determinar cómo iluminar un almacén logístico requiere estudiar su operativa y proyectar la iluminación de acuerdo con las condiciones reales de uso. Esto adquiere todavía más importancia en instalaciones donde las zonas de almacenamiento conviven con áreas de producción, maquinaria industrial o puestos de trabajo que requieren condiciones específicas de iluminación. Leer más














